En 2011, se descubrió esta cripta donde se hallaron 5 tumbas de 80 centímetros de profundidad, dentro de las cuales se encontraron los restos de 70 personas, entre niños y adultos. Eran tumbas colectivas donde se depositaban los cuerpos uno sobre otro, únicamente separados por una capa de cal para evitar el olor de la descomposición. Los restos pertenecen a familias que formaban parte de la cofradía de maestros zapateros y talabarteros de Lima, en los siglos XVII, XVIII e inicios del XIX.





