¡Habemus Papam!

08/05/2025
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La Basílica Catedral de Lima expresa su más profundo respeto, gozo y comunión ante la elección de Su Santidad León XIV, el cardenal Robert Francis Prevost, como nuevo Sumo Pontífice de la Iglesia Católica. Su designación marca un momento de esperanza y renovación para el pueblo de Dios, y una ocasión especial de cercanía para el Perú, nación con la que el nuevo Papa mantiene un vínculo pastoral, humano y espiritual profundo.

El anuncio de su elección ha sido recibido con gran emoción por la Iglesia en el Perú, donde el ahora Papa León XIV ejerció durante años un fecundo ministerio como formador de religiosos agustinos y, posteriormente, como obispo de la Diócesis de Chiclayo desde 2015. Su cercanía al pueblo, su compromiso con la formación, y su espíritu de diálogo y fraternidad marcaron profundamente su paso por nuestras tierras.

El nuevo pontífice fue elegido tras una histórica votación realizada en el cónclave por 133 cardenales electores procedentes de 71 países, quienes, guiados por la oración y el discernimiento del Espíritu Santo, confiaron a Robert Prevost la misión de pastorear la Iglesia universal en este tiempo de grandes desafíos y esperanza renovada.

Cuando el anuncio fue hecho oficial desde Roma, las campanas de la Catedral de Lima repicaron con fuerza, uniéndose al júbilo de miles de iglesias en todo el mundo.

Un Papa con corazón peruano

Nacido en Estados Unidos pero nacionalizado peruano, el nuevo pontífice ha vivido y compartido de cerca las realidades, desafíos y esperanzas del pueblo peruano. Su experiencia pastoral en el norte del país, su profundo amor por la Iglesia latinoamericana y su posterior servicio en la Curia Romana lo prepararon para este nuevo llamado del Espíritu: ser el Pastor universal de la Iglesia en un tiempo que exige unidad, compasión y testimonio valiente del Evangelio.

Renovación y esperanza para la Iglesia

El pontificado de León XIV inicia en un momento de grandes desafíos para la humanidad: conflictos armados, crisis migratorias, amenazas al medio ambiente y profundas desigualdades sociales. Su elección representa una oportunidad para renovar el compromiso de la Iglesia con la justicia, la paz, el cuidado de los más vulnerables y el anuncio del Evangelio con alegría.

Desde esta Catedral —símbolo de la fe de Lima y de todo el país—, nos unimos al júbilo de la Iglesia universal y manifestamos nuestra plena adhesión al Papa León XIV, confiando en que su liderazgo será un faro de esperanza para el mundo.

Recuerda cuidar la Catedral, considerando las siguientes restricciones:

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