La Catedral de Lima dio inicio al Año Jubilar

20/01/2025
Compartir:

Con gran solemnidad, la Basílica Catedral de Lima celebró la apertura del Año Jubilar, un tiempo especial de conversión, reconciliación y fortalecimiento espiritual para toda la comunidad eclesial. Esta celebración marca el comienzo de un período litúrgico significativo, en sintonía con la Iglesia universal y con los preparativos hacia el Jubileo Ordinario del año 2025.

La ceremonia de apertura fue presidida por el Cardenal Carlos Castillo, Arzobispo de Lima, en presencia del clero arquidiocesano, fieles y peregrinos. En este contexto, se realizó el rito de apertura de la Puerta Santa de la Catedral, signo visible de la invitación de la Iglesia a vivir este año como una verdadera peregrinación interior hacia la misericordia de Dios.

¿Qué significa un Año Jubilar?

El Año Jubilar es una antigua tradición de la Iglesia Católica que ofrece a los fieles una oportunidad extraordinaria de gracia, en la que se invita a renovar el espíritu, fortalecer la vida sacramental y practicar la caridad con mayor intensidad. Durante este tiempo, los peregrinos pueden obtener la indulgencia plenaria, cumpliendo las condiciones establecidas por la Iglesia: confesión, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa.

La Catedral de Lima, como sede principal del Arzobispado, se convierte en centro jubilar, ofreciendo espacios litúrgicos y momentos de oración que acompañarán a los fieles a lo largo del año.

Una puerta abierta a todos

La Puerta Santa, la tercera puerta desde el lado derecho del atrio de la Catedral, ha sido abierta de forma solemne para recibir a todos los que deseen acercarse con fe a este tiempo de renovación espiritual.

La Catedral de Lima invita a todos los fieles, peregrinos, parroquias y visitantes a participar activamente de este tiempo de gracia, haciendo de este Jubileo una verdadera oportunidad para caminar juntos en esperanza y comunión.

Recuerda cuidar la Catedral, considerando las siguientes restricciones:

Gracias por ayudarnos a mantener el orden.