La Biblioteca de la Catedral
Fundada oficialmente a principios del siglo XX, la Biblioteca de la Catedral de Lima es uno de los repositorios documentales más importantes para la historia eclesiástica y académica del Perú.
- Origen y Fundación: La biblioteca nació por iniciativa del Arzobispo Manuel Tovar y Chamorro. En su testamento de 1907, Tovar confirmó la donación de su extensa colección personal de libros para constituir la base de este recinto, sumándose a los fondos existentes del antiguo Cabildo Eclesiástico y a donaciones de otros prelados como Monseñor García Sanz.
- Contenido y Colecciones: Actualmente custodia aproximadamente 8,000 unidades bibliográficas que datan desde mediados de 1600 hasta finales del siglo XX. Su fondo está especializado en doctrina, ética, moral, filosofía, historia y derecho canónico, contando con obras fundamentales como la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino y escritos de santos padres. Además, posee una rica hemeroteca con diarios y periódicos religiosos en latín, castellano, francés e inglés.
- Espacio y Arte: Inaugurada solemnemente en junio de 1902, se ubica en uno de los salones del Cabildo contiguos a la Catedral. El local destaca por su escalera de mármol y ricas estanterías, decoradas históricamente con retratos de papas y lienzos que muestran la sucesión de los Incas y monarcas españoles.
- Legado: Durante décadas, esta biblioteca ha sido la fuente de consulta principal para clérigos y religiosos en busca de grados académicos, cumpliendo su misión original de mejorar la formación intelectual y espiritual para la labor de evangelización.
El Órgano de la Catedral
El órgano es considerado el más grande y complejo de los instrumentos musicales, una proeza que conjuga la estética tonal con la ingeniería mecánica. En la Catedral de Lima, este instrumento ha tenido una presencia continua desde el siglo XVI, evolucionando a través de tres grandes etapas:
- La Época Virreinal: Durante el virreinato, la Catedral llegó a contar con dos órganos principales dispuestos frente a frente en el coro central. Destacan el «órgano grande» de Joan Márquez (1623), una obra monumental de 12 palmos, y el órgano de Ignacio de Vergara (1680), estrenado para las fiestas de beatificación de Santo Toribio de Mogrovejo. Tras el devastador terremoto de 1746, Gabriel del Campo construyó en 1756 un nuevo instrumento para reemplazar el que resultó destruido.
- El Órgano Hipólito Loret (1855): El instrumento que se conserva actualmente fue un obsequio personal del Arzobispo Francisco Javier de Luna Pizarro. Fabricado en Bruselas por el belga Hipólito Loret, es un «órgano de transición» que combina registros clásicos con innovaciones románticas, como las cajas expresivas y nuevos juegos de cuerda.
- Transformación y Traslado: Originalmente, los órganos se ubicaban en tribunas elevadas sobre la sillería del coro en la nave central. Sin embargo, entre 1896 y 1901, bajo el impulso del deán Manuel Tovar, el coro fue desmantelado y el órgano Loret fue trasladado a su ubicación actual en el crucero por el organero Inocente Foglia, quien lo modificó con un sistema de secretas «a resortes» de estilo italiano.
Anatomía de un Gigante: Un órgano como el de la Catedral funciona mediante una compleja red de fuelles, canales de aire y válvulas que alimentan miles de tubos fabricados con aleaciones de estaño y plomo. El organista controla esta maquinaria desde la consola, que actúa como el «cerebro» del instrumento, permitiendo accionar diferentes timbres o registros para llenar el espacio sagrado con una armonía inigualable.

