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Libro Sede Vacante
30/05/2025Desde la primera semana de junio, los fieles y visitantes de la Basílica Catedral de Lima pueden contemplar una pieza histórica vinculada directamente al reciente cónclave que eligió al Papa León XIV: se trata de la carpeta roja con el escudo de la «Sede Vacante», utilizada para registrar las votaciones en el proceso que concluyó con la elección del nuevo pontífice.
Este objeto, traído directamente desde el Vaticano por el Cardenal Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y uno de los cardenales electores en el cónclave, ha sido colocado de manera temporal en el altar de Santo Toribio de Mogrovejo, patrono del episcopado latinoamericano. Su presencia representa un signo de vínculo espiritual entre el Perú y la nueva etapa de la Iglesia universal, marcada por el liderazgo de un Papa con profundas raíces pastorales en nuestra tierra.
Un testimonio silencioso del discernimiento
La carpeta —que porta el emblema oficial de la Sede Vacante en dorado sobre fondo rojo— fue usada durante las jornadas de votación en la Capilla Sixtina. Si bien los documentos escritos en su interior fueron destruidos conforme a la normativa eclesial que resguarda el secreto del cónclave, su conservación como objeto físico evoca el proceso de oración, discernimiento y comunión eclesial vivido por los cardenales en esos días determinantes para la Iglesia.
El gesto del Cardenal Castillo de exhibir temporalmente esta carpeta en el altar de Santo Toribio constituye un acto simbólico de gratitud y cercanía con el nuevo Papa, quien durante muchos años sirvió como obispo en Chiclayo, diócesis hermana que guarda con afecto el recuerdo de su servicio pastoral.
Pronto en Chiclayo
Tras su permanencia en la Catedral de Lima, la carpeta será entregada como obsequio a la Diócesis de Chiclayo, en homenaje a la trayectoria pastoral del hoy Papa León XIV en esa Iglesia particular del norte peruano. Será un reconocimiento tangible del papel que el Perú ha tenido en esta nueva etapa del pontificado, y una manera de compartir con todos los fieles el fruto del discernimiento vivido en el cónclave.
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